Entrevistas

El artista Jaime Guerreo encontró su propósito de vida en el vidrio soplado

Por 31 diciembre, 2020

                                          “Antes de ser artista, soy artesano”

Jaime Guerrero crea piezas transparentes y etéreas que abordan temas de desigualdad social con foco en la comunidad latina. Desde hace años, además de su práctica en el taller, dirige un programa de soplado de vidrio para jóvenes en riesgo. Los invitamos a ver la entrevista en video que le realizamos.

Jaime Guerrero, Farm Worker, 2013. Ph: Keay Edwards

Jaime Guerro (46, Pittsburgh, Estados Unidos) nació en Los Ángeles, California. Comenzó sus estudios en el California College of Art and Crafts (Oakland, CA) en donde se topó por primera vez con un taller de soplado y ahí se enamoró del vidrio. Años más tarde asistió a la Pilchuck School of Glass (Stanwood, WA) y estudió con grandes del vidrio veneciano como Checco Ongaro, Pino Signoretto, a quien considera su gran maestro y los pioneros del Studio Glass como William Morris y Benjamin Moore. Ha sido nominado para el premio Corning, ha recibido dos premios Saxe Fellowship (2006/2012) y el premio People’s Choice Award (2012) a través del Bay Area Glass Institute (San José, CA) por una pieza que ahora reside en el Museo de Oakland de California

Sus raíces mexicanas han sido una gran inspiración, desde muy pequeño Jaime se sintió muy atraído por la cultura del lugar y esto se refleja permanentemente en sus piezas, que son una yuxtaposición entre ideas antiguas y símbolos contemporáneos de las culturas maya y azteca.

Desde sus comienzos, su meta principal fue dominar la técnica y ahora puede experimentar y conceptualizar sus creaciones. Hoy el dominio del material le permite hacer lo que tiene en mente con una gran calidad. Crea esculturas de personas a tamaño real con las que trasmite potentes emociones.

Jaime cree que es un deber del artista, brindar a otros el conocimiento que se le ha dado, principalmente a quienes no tienen recursos económicos. Desde hace años da clases a grupos de estudiantes, son jóvenes inmigrantes, la mayoría de distintos puntos de latinoamérica a los que va formando en el Pittsburgh Glass Center.

En estos momentos se encuentra planeando una obra en contra del racismo. Le gustaría viajar y recorrer Latinoamérica para dar a conocer su técnica.

Checco Ongaro fue el primer maestro italiano que abrió las puertas de las técnicas de Murano al mundo. En esa época fue muy criticado por esto, estaba mal visto que se difundieran los secretos de la isla. Ante la negativa de sus colegas italianos, Checco no volvió a dar clases en Estados Unidos por muchos años. Lo reemplazó su cuñado, el gran maestro Lino Tagliapietra.

Créditos fotográficos: Pilchuck Glass School

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