
La artista rusa Olga Oblezina, fundadora del estudio botanicOlla, ha desarrollado una técnica propia que combina vidrio y metal para crear joyas inspiradas en la naturaleza. Flores, hojas y pequeños ramos cobran vida gracias a un cuidadoso trabajo artesanal en el que el vidrio es el gran protagonista.
Uno de los aspectos más interesantes de su obra es el uso de vidrio reciclado. Oblezina reutiliza fragmentos de botellas de vidrio, un material con el que comenzó a experimentar durante sus años de formación y que sigue utilizando por su riqueza cromática y sus posibilidades creativas. También incorpora vidrio artístico de color para conseguir matices y transparencias únicas.
Desde que vive en Kaliningrado, junto al mar Báltico, la artista recoge además fragmentos de sea glass, vidrio erosionado de forma natural por el agua y la arena durante décadas. Estas piezas, junto con antiguos vidrios encontrados en la costa, conservan marcas, texturas e irisaciones que la naturaleza ha creado con el paso del tiempo, convirtiéndose en un material de gran valor artístico.
Lejos de ocultar esas huellas, Oblezina las integra en sus joyas, donde el vidrio dialoga con el cobre y otros metales para recrear la delicadeza del mundo vegetal. Cada pieza es única y refleja una filosofía basada en la reutilización de materiales, la experimentación técnica y el respeto por la belleza natural del vidrio.
Su trabajo demuestra que el vidrio reciclado puede convertirse en un material de gran sofisticación artística, capaz de unir sostenibilidad, innovación y poesía en la joyería contemporánea.

















